La norma AIS 1/2023 establece criterios para evaluar y certificar el grado de accesibilidad de espacios físicos y entornos urbanizados, tanto construidos como en fase de proyecto. Su enfoque contempla las necesidades de las personas desde distintas perspectivas, con el objetivo de identificar barreras y valorar las condiciones de uso de cada entorno.
A diferencia de una comprobación centrada en un único elemento, esta metodología permite analizar diferentes áreas de un espacio y considerar aspectos físicos, sensoriales y cognitivos. Conocer cómo funciona resulta útil para las organizaciones que desean evaluar sus instalaciones, planificar mejoras o iniciar un proceso de certificación AIS.
¿Qué es la norma AIS 1/2023 y cuál es su ámbito de aplicación?
La norma AIS 1/2023 forma parte del Sistema Indicador de Accesibilidad (AIS), creado y gestionado internacionalmente por Fundación ARS. Sus criterios combinan referencias normativas con aspectos relacionados con la usabilidad, el confort, la seguridad y las necesidades de distintos grupos de usuarios.
La certificación es voluntaria, pero debe integrar los requisitos legales de accesibilidad que correspondan al entorno evaluado. Por ello, obtener un certificado AIS no debe confundirse con quedar exento de cumplir la legislación aplicable: ambos aspectos deben considerarse dentro de la gestión de la accesibilidad.
¿Qué espacios y proyectos pueden evaluarse?
La norma contempla distintas modalidades, entre ellas edificios e instalaciones construidas, proyectos de obra nueva o reforma, espacios urbanos, itinerarios peatonales, espacios naturales y eventos o congresos. La modalidad concreta determina qué aspectos deben revisarse y qué protocolo corresponde aplicar.
También es posible trabajar sobre proyectos antes de que se ejecuten, mediante el protocolo de precalificación. Esto permite considerar la accesibilidad desde la fase de diseño, en lugar de limitar la revisión a un espacio terminado. La elección debe realizarse según las características del proyecto y las opciones previstas por AIS.
¿Qué criterios contempla la norma AIS 1/2023?
La evaluación no se limita a comprobar si un espacio dispone de determinados elementos accesibles. La metodología analiza distintas condiciones del entorno y cómo se relacionan entre sí, para ofrecer una visión más amplia de las barreras que pueden afectar a su utilización. Por ello, se toman en cuenta:
Accesibilidad física y eliminación de barreras
La accesibilidad física comprende las condiciones que permiten desplazarse, acceder a las instalaciones y utilizar sus servicios. Según la modalidad, el análisis puede incluir itinerarios, accesos, circulación horizontal y vertical, zonas de uso común y elementos necesarios para desenvolverse en el entorno.
En espacios urbanos, por ejemplo, AIS contempla el análisis de los itinerarios peatonales y de las conexiones entre distintos puntos. También considera elementos de orientación y señalización que ayudan a localizar servicios y desplazarse por el espacio. Los requisitos concretos dependen de las características del entorno evaluado.
Accesibilidad sensorial y cognitiva
La norma también contempla aspectos relacionados con la percepción de la información y la comprensión del entorno. La señalización visual, acústica y táctil puede desempeñar un papel importante para facilitar la orientación, mientras que otros recursos contribuyen a que los espacios y servicios resulten más comprensibles para personas con necesidades diferentes.
Este enfoque permite reconocer que eliminar barreras no consiste únicamente en facilitar el desplazamiento físico. También es necesario considerar cómo una persona identifica un recorrido, recibe información o localizar un servicio, siempre atendiendo a los criterios específicos que correspondan a cada modalidad.
Usabilidad, confort y seguridad
AIS incorpora criterios relacionados con la usabilidad, el confort y la seguridad, además de considerar el cumplimiento normativo y las necesidades sociales. Estos aspectos ayudan a valorar las condiciones del espacio desde una perspectiva que va más allá de la presencia aislada de elementos adaptados.
La valoración también contempla el potencial de mejora del entorno. Así, la evaluación puede servir como punto de partida para identificar actuaciones que contribuyan a elevar el grado de accesibilidad, de acuerdo con las condiciones detectadas y los requisitos aplicables.
¿Cómo se aplica la norma durante una evaluación de accesibilidad?
La aplicación de la norma sigue un procedimiento definido que permite recopilar información, analizar los resultados y determinar el grado de accesibilidad correspondiente. Fundación ARS describe diferentes fases en las que participan profesionales con funciones diferenciadas antes de aprobar la certificación.
Recopilación de información y toma de datos
El proceso comienza con la solicitud de información y el alta del expediente. Después, un Técnico Homologado o Asesor recoge las evidencias necesarias para analizar el espacio conforme a la modalidad y los criterios de la norma. Esta fase permite documentar las condiciones existentes y disponer de una base para la evaluación.
La formación oficial de AIS contempla la identificación de áreas funcionales, la toma de datos físicos y documentales y el uso de herramientas digitales para registrar la información. El trabajo debe ajustarse a las características del entorno, sin aplicar de forma indiscriminada los mismos criterios a todos los proyectos.
Análisis de resultados e identificación de mejoras
Una vez recopiladas las evidencias, el Técnico Homologado o Asesor analiza los resultados y puede plantear actuaciones para mejorar la accesibilidad. El procedimiento incluye un plan de acción que permite identificar oportunidades de mejora antes de avanzar hacia la auditoría.
Esta fase ayuda a convertir la evaluación en una herramienta práctica para la organización. En lugar de limitarse a conocer una situación, permite identificar qué aspectos conviene revisar y orientar las decisiones posteriores según las necesidades detectadas.
Auditoría y determinación del grado de accesibilidad
Después del análisis, interviene un Técnico Auditor de Fundación ARS. El proceso continúa con una propuesta de dictamen y la aprobación del certificado por parte del Comité Dictaminador. La separación de estas funciones forma parte del procedimiento publicado por AIS.
El resultado se expresa mediante una escala de una a cinco Estrellas AIS. El grado asignado depende de la evaluación realizada conforme a la norma y la modalidad aplicables; no puede determinarse únicamente por la presencia de una rampa, un ascensor u otra solución aislada.
¿Qué aporta aplicar la norma AIS 1/2023 a un espacio?
Aplicar esta metodología permite conocer mejor las condiciones de accesibilidad de un entorno y disponer de una base para tomar decisiones. Su valor no se limita a la obtención del certificado, sino que también reside en la información que se genera durante la evaluación y en las posibilidades de mejora que pueden identificarse. Por lo tanto, la misma permite:
- Conocer las condiciones de accesibilidad: una evaluación estructurada ayuda a identificar qué condiciones presenta un espacio y cómo se sitúa dentro de los criterios establecidos por AIS.
- Planificar actuaciones de mejora: al conocer las barreras detectadas, una organización puede plantear actuaciones progresivas y evaluar posteriormente si las mejoras realizadas contribuyen a avanzar hacia un grado superior.
- Comunicar el grado de accesibilidad certificado: AIS contempla un certificado que identifica el entorno, la modalidad y las estrellas concedidas, además de otros datos relevantes del proceso.
Conclusión
La norma AIS 1/2023 establece una metodología para evaluar la accesibilidad de espacios físicos y entornos urbanizados desde una perspectiva integral. Sus criterios contemplan dimensiones físicas, sensoriales y cognitivas, junto con aspectos relacionados con la usabilidad, el confort, la seguridad y el cumplimiento normativo.
Su aplicación comprende la recopilación de evidencias, el análisis de resultados, la propuesta de mejoras, la auditoría y la aprobación del certificado. Para las organizaciones, este proceso ofrece una referencia sobre el grado de accesibilidad alcanzado y permite identificar actuaciones que contribuyan a mejorar las condiciones del entorno. Conocer la norma es, por tanto, un primer paso para evaluar un espacio de forma estructurada y avanzar hacia una accesibilidad mejor planificada.

