Un certificado de accesibilidad permite acreditar el grado de accesibilidad que presenta un espacio, servicio o producto después de someterlo a un proceso formal de evaluación y certificación. En el caso del Sistema Indicador de Accesibilidad (AIS), esta valoración se expresa mediante hasta cinco niveles de excelencia y contempla la accesibilidad desde una perspectiva integral.

Para una organización, disponer de esta certificación supone contar con una referencia objetiva sobre las condiciones de accesibilidad de aquello que se ha evaluado. No se trata únicamente de comprobar si existe una rampa, un ascensor o determinada señalización, sino de analizar el conjunto de condiciones que influyen en el uso del entorno, teniendo en cuenta criterios de accesibilidad física, sensorial y cognitiva.

¿Qué es un certificado de accesibilidad?

Un certificado de accesibilidad es el resultado de un procedimiento mediante el cual se evalúan determinadas condiciones de un entorno, activo, servicio o producto y se acredita el grado alcanzado conforme al estándar correspondiente. En AIS, el sistema está compuesto por diferentes normas que permiten evaluar estos elementos tanto en fase de diseño como una vez desarrollados.

En el caso de AIS, el certificado acredita el grado de accesibilidad alcanzado conforme a la norma aplicable. El sistema contempla hasta cinco niveles de excelencia, representados mediante Estrellas AIS, de manera que el resultado final ofrece una referencia sobre el grado certificado del objeto evaluado.

La información debe interpretarse siempre en relación con la norma y modalidad utilizadas. AIS cuenta, entre otras, con la Norma AIS 1/2023 para entornos urbanizados, la AIS 2/2023 para productos y servicios digitales, la AIS 3/2023 para productos con prestaciones accesibles y la AIS 4/2023 para eventos y congresos. Por tanto, no existe un único procedimiento indiferenciado para cualquier tipo de objeto.

¿Cómo se obtiene un certificado de accesibilidad AIS?

Obtener un certificado AIS implica seguir un procedimiento definido. La propia documentación de AIS describe una secuencia que comienza con la solicitud de información y el alta del expediente y continúa con la recogida de evidencias, el análisis, la definición de mejoras, la auditoría y el dictamen final.

Análisis inicial del entorno

El proceso parte de identificar el objeto que se quiere certificar y determinar qué modalidad y norma AIS resultan aplicables. Esta cuestión es relevante porque no se evalúa de la misma manera un edificio existente, un proyecto de reforma, un espacio urbano, un evento o un producto digital.

La certificación AIS 1  contempla diferentes modalidades, entre ellas obra nueva y proyectos de reforma, entorno construido, espacio urbano-itinerario peatonal accesible, espacios naturales y eventos o congresos. La elección del procedimiento depende, por tanto, de las características del objeto que vaya a someterse a evaluación.

Evaluación y recopilación de evidencias

Una vez abierto el expediente, el proceso contempla la recogida de evidencias por parte de un Técnico Homologado o Asesor. Estas evidencias sirven para analizar las condiciones reales del entorno y comprobar los requisitos que corresponden a la norma aplicada.

En la formación oficial de AIS para técnicos se incluye precisamente la toma de datos, la identificación de elementos que deben evaluarse, la utilización de la APP-AIS y la introducción de datos y evidencias asociados a cada requisito. Esto refleja que la evaluación se apoya en un procedimiento técnico y documentado.

Auditoría y valoración de los resultados

Tras la recogida y análisis de evidencias, el procedimiento contempla un plan de acción para mejorar el grado de accesibilidad y posteriormente una auditoría realizada por un Técnico Auditor de la Fundación ARS. A partir de las diferentes fases se prepara una propuesta de dictamen sobre el grado de accesibilidad.

Esta separación de funciones forma parte del propio procedimiento. El Técnico Homologado o Asesor realiza el trabajo de análisis y propuesta, mientras que la auditoría y las fases posteriores permiten revisar el proceso antes de llegar a la decisión definitiva sobre el certificado.

Emisión del certificado de accesibilidad

El proceso culmina con la aprobación del certificado por parte del Comité Dictaminador y la concesión de la placa correspondiente, según el procedimiento publicado para la certificación de espacios urbanizados. La Fundación ARS es la entidad creadora y gestora internacional del certificado AIS.

El resultado final identifica el grado de accesibilidad alcanzado dentro de la escala AIS. Además, los certificados emitidos pueden consultarse en el Registro Público de Espacios Certificados de AIS, que permite comprobar la existencia de certificaciones concedidas.

¿Qué aspectos se valoran para obtener la certificación?

La certificación no se basa en comprobar un único elemento aislado. El Sistema AIS plantea la accesibilidad como una dimensión integral y sus estándares incorporan criterios relacionados con la usabilidad, el confort y la seguridad, además de tomar como referencia la legislación de aplicación y buenas prácticas. Por lo tanto, los aspectos clave son:

  • Accesibilidad física: se debe valorar las condiciones que permiten a las personas desplazarse, acceder y utilizar el entorno con independencia de sus características o necesidades.
  • Accesibilidad sensorial y cognitiva: este aspecto permite ampliar el análisis más allá de las barreras físicas y considerar otras condiciones que pueden afectar a la comprensión, orientación o utilización de un espacio o servicio.
  • Valoración global del entorno: los estándares AIS toman como referencia tanto la normativa obligatoria como criterios adicionales relacionados con usabilidad, confort y seguridad, lo que permite estructurar la evaluación desde una perspectiva más amplia.

¿Qué ventajas ofrece contar con un certificado de accesibilidad?

Contar con un certificado de accesibilidad permite disponer de una referencia formal sobre el grado alcanzado por el entorno o servicio evaluado. Para una organización, el proceso también puede servir para detectar necesidades de actuación y ordenar las mejoras necesarias para avanzar dentro del sistema.

Conocer el grado de accesibilidad de un entorno

Una de las principales aportaciones del certificado es que permite expresar el resultado de la evaluación mediante una escala reconocible. AIS establece hasta cinco niveles de excelencia, lo que proporciona una referencia común para comunicar el grado de accesibilidad certificado.

Esto puede resultar útil tanto para la organización propietaria o responsable del espacio como para las personas que necesitan información sobre sus condiciones de accesibilidad. La certificación aporta una referencia basada en un proceso de evaluación, en lugar de dejar esa valoración exclusivamente en manos de percepciones individuales.

Detectar oportunidades de mejora

El proceso de certificación también puede utilizarse para identificar qué aspectos requieren actuaciones. De hecho, el procedimiento AIS contempla expresamente un plan de acción destinado a la mejora del grado de accesibilidad antes de la auditoría.

Esta característica hace que la certificación pueda integrarse en una estrategia progresiva. Una organización puede conocer su situación, actuar sobre las áreas que necesitan mejoras y plantearse posteriormente alcanzar un grado superior, siempre conforme a los requisitos de la norma aplicable.

Comunicar el compromiso con la accesibilidad

La certificación también permite comunicar públicamente el grado alcanzado. AIS dispone de una imagen autorizada y de placas destinadas a identificar los entornos certificados, cuyo uso está sujeto a autorización de la Fundación ARS.

Esta comunicación debe entenderse como una forma de trasladar un resultado certificado y no como una garantía automática de determinados resultados comerciales. Lo que permite comunicar la certificación es que el entorno ha pasado por el procedimiento establecido y ha obtenido el grado correspondiente.

Conclusión

Ahora ya lo sabes, un certificado de accesibilidad permite acreditar el grado alcanzado por un espacio, servicio o producto después de someterlo al procedimiento establecido por el estándar AIS correspondiente. Su valor reside en que transforma el análisis de las condiciones de accesibilidad en un resultado formal y verificable, expresado mediante los niveles de excelencia establecidos por el sistema.

Obtenerlo implica mucho más que colocar una placa en la entrada de un edificio. Detrás existe un proceso de recogida de evidencias, análisis, propuestas de mejora, auditoría y dictamen que permite conocer con mayor precisión las condiciones del entorno. Para las organizaciones, puede convertirse además en una herramienta para identificar mejoras y comunicar de forma objetiva el grado de accesibilidad alcanzado.

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